Julio y agosto son meses en los que muchos peregrinos, aprovechando las vacaciones de verano, siguen las flechas amarillas hacia Compostela. También son los de más calor. Y aunque todas las rutas del Camino de Santiago se pueden hacer en verano, no en todas se sufren las altas temperaturas del mismo modo.
Si tu única fecha disponible son los meses de más calor, elegir bien la ruta puede ser la diferencia para disfrutar del Camino de Santiago como se merece.
Por eso, hoy te contamos qué Caminos son más llevaderos con altas temperaturas, cuáles conviene evitar y algunos trucos para sobrellevar cualquiera de ellos.
Por qué el calor cambia tanto según la ruta
Las distintas rutas del Camino de Santiago son muy extensas y recorren zonas geográficas tan amplias que las variaciones climáticas son normales. No es lo mismo caminar junto al mar Cantábrico que atravesar la llanura castellana sin sombra. Tres factores marcan la diferencia: la proximidad a la costa, que suaviza las temperaturas gracias a la brisa atlántica; la altitud y el relieve, ya que las zonas de monte y bosque ofrecen sombra durante buena parte del día; y la duración de la ruta, porque cuantas menos etapas, menos días de exposición acumulada al calor.
Las rutas más frescas: el poder de la brisa atlántica
Una forma muy eficaz de combatir el calor en el Camino de Santiago es caminar junto al mar. Las rutas gallegas de costa son, año tras año, las más recomendadas para el verano.
- Camino Portugués por la Costa: discurre pegado al litoral, con la brisa atlántica refrescando la marcha y varias playas donde darte un chapuzón al final de la etapa. Es, probablemente, la opción más agradecida del verano.
- Camino del Norte: recorre toda la cornisa cantábrica antes de adentrarse en Galicia, por lo que mantiene temperaturas más suaves que las rutas de interior durante buena parte de su trazado, con acantilados, bosques de ribera y pueblos costeros.
- Variante Espiritual y Ruta del Padre Sarmiento: ambas se mueven entre las Rías Baixas, con tramos junto al mar y la posibilidad de parar en playas como Combarro, O Terrón o A Lanzada, ideales para refrescarse a mitad de etapa.
El Camino Inglés: la opción corta para escapar del calor
Si lo que buscas es minimizar los días de exposición al calor, el Camino Inglés es una de las mejores bazas: con apenas 5-6 etapas desde Ferrol o A Coruña, permite completar la peregrinación en poco más de una semana, reduciendo mucho el desgaste acumulado de los días más calurosos. Además, buena parte de su recorrido va entre bosques de eucalipto y robledales que ofrecen sombra.
Rutas a evitar en pleno verano: meseta y Vía de la Plata
En el extremo contrario están las rutas de interior que atraviesan grandes llanuras sin apenas sombra. El tramo del Camino Francés que cruza la meseta de Castilla y León, entre Burgos y León, es de los más duros en verano: kilómetros y kilómetros de campos abiertos donde el sol cae de forma directa buena parte del día.
Peor lo tiene todavía si recorres la Vía de la Plata desde su origen, en el sur de la península. Esta es la ruta jacobea donde con más facilidad se alcanzan temperaturas extremas en julio y agosto. Si no tienes más remedio que hacerla en esas fechas, una alternativa es incorporarte a la Vía de la Plara desde Ourense evitando así el tramo más duro del sur.
Trucos para sobrellevar el calor en cualquier Camino
Elijas la ruta que elijas, no olvidemos que estamos en verano y que las olas de calor son cada vez más habituales, incluso en el norte. Por tanto, siempre va bien seguir unos consejos:
- Empieza a caminar al amanecer: adelantarte al calor y llegar a destino a media mañana es, con diferencia, el truco más efectivo en cualquier ruta.
- Aligera la mochila: por algo con Rutas Meigas llevas incluido el traslado de una pieza de equipaje y puedes contratar más si lo necesitas. Pero camina con una mochila pequeñita en la que lleves solo lo imprescindible para esa etapa.
- Elige etapas con río o playa: muchos tramos del Camino, incluso de interior, pasan junto a zonas de baño; infórmate antes de cada etapa y aprovecha la parada.
- Hidrátate constantemente: no esperes a tener sed, y lleva siempre protección solar y algo con lo que cubrirte la cabeza.
Preguntas frecuentes sobre hacer el Camino de Santiago con calor
¿Cuál es el mejor Camino de Santiago para hacer en verano con calor?
El Camino Portugués por la Costa y el Camino del Norte son los más recomendables en verano, ya que discurren junto al mar y se benefician de la brisa atlántica, que suaviza las temperaturas respecto a las rutas de interior.
¿Qué Camino de Santiago conviene evitar en pleno verano por el calor?
La Vía de la Plata entre Sevilla y Galicia y el tramo del Camino Francés que atraviesa la meseta de Castilla y León, entre Burgos y León, son los más duros en verano por sus largas llanuras sin sombra y las temperaturas extremas que pueden alcanzarse.
¿Es mejor hacer el Camino de Santiago por la costa o por el interior en verano?
En verano es preferible la costa. La brisa atlántica suaviza las temperaturas y permite refrescarse en playas cercanas a la ruta, algo que no siempre es posible en los caminos de interior.
¿A qué hora es mejor caminar en verano para evitar el calor?
Lo más recomendable es empezar la etapa al amanecer y llegar a destino a media mañana, antes de que las temperaturas alcancen su punto más alto, entre las 13:00 y las 17:00.
¿Qué Camino Portugués es mejor en verano, el de la Costa o el Central?
El Camino Portugués por la Costa es más recomendable en verano que el Central, ya que va pegado al litoral y ofrece brisa marina y playas donde bañarte, mientras que el Central discurre por el interior con menos opciones de refrescarte.
¿Es recomendable hacer el Camino del Norte en verano?
Sí. El Camino del Norte recorre la cornisa cantábrica y mantiene temperaturas más suaves que las rutas de interior, con tramos de acantilado, bosque y pueblos costeros donde refrescarse.
¿Qué Camino corto se puede hacer en verano sin pasar demasiado calor?
El Camino Inglés, con solo 5-6 etapas desde Ferrol o A Coruña, es una de las mejores opciones para reducir los días de exposición al calor, además de discurrir buena parte del recorrido entre bosques con sombra.
La mejor forma de vencer al calor en el Camino de Santiago
Al final, el mejor Camino con calor es aquel que mejor te preparas. Asegúrate de si hay recorridos con sombra, si hay sitios dónde refrescarte o bañarte y sigue los consejos que te dejamos más arriba que no son más que tener un poco de sentidiño a lo largo de la ruta.
En Rutas Meigas podemos ayudarte a planificar tu Camino de Santiago teniendo en cuenta el calor, para que el verano sea un aliado y no un obstáculo en tu peregrinación.
¡Buen Camino!



