Las
Fiestas del Apóstol en Compostela suelen comenzar a mediados del mes de julio y siempre finalizan el 31 de julio.
Y aunque, posiblemente el momento más popular de estas fiestas es el
espectáculo pirotécnico del 24 de julio, lo que aquí conocemos como
la noche de los fuegos, hay otra tradición muy especial que se celebra el mismo
día 25 de julio,
día grande de las fiestas por ser el propio
día del Apóstol Santiago.
El día
25 de julio, para la Solemnidad del
Apóstol Santiago, se celebra la Misa estacional y
Ofrenda Nacional, presidida por el arzobispo. Y, ¿quién realiza la
Ofrenda al Apóstol? Pues, tradicionalmente el
Rey de España, en la actualidad debería hacerlo
Felipe VI.
Pero, de dónde viene esta tradición y, ¿de verdad viene el
Rey todos los años en esta fecha a
Compostela?
Desde cuándo se celebra la Ofrenda al Apóstol Santiago el 25 de julio
Durante las
Fiestas del Apóstol, cada
25 de julio, la
Catedral de Santiago de Compostela se convierte en el escenario de una de las ceremonias más significativas de la historia de España: la
Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago.
Esta tradición, instaurada por el rey Felipe IV en 1643, simboliza la devoción de la monarquía española hacia el
Patrón de España y se ha mantenido, con pocas interrupciones, a lo largo de los siglos.
Orígenes de la Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago
Como decíamos, la
Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago fue instituida por
Felipe IV en junio de 1643.
Este acto fue una respuesta a los difíciles tiempos que la Iglesia compostelana y el propio Apóstol habían vivido desde finales del siglo XVI.
Durante este período, la
tradición compostelana y el
patronazgo de Santiago sobre España habían sido cuestionados, y sectores influyentes presionaban a la Corona para situar como patrón al arcángel San Miguel.
La instauración de la
Ofrenda se presentó como un acto de devoción del monarca hacia el
Apóstol, reconociendo los favores recibidos por el rey y sus antecesores.
El primer oferente, designado por el rey, fue Martín de Redín, capitán general de Galicia y gran prior de Navarra. Desde entonces, la ceremonia se ha celebrado casi ininterrumpidamente, con la excepción de 1854 debido a una epidemia de cólera.
La
Ofrenda, inicialmente fijada en mil escudos de oro, representaba una cantidad significativa y llegó a constituir una parte importante de los ingresos de la
Catedral de Santiago durante los siglos XVIII y XIX.
Hasta el año 1812, la
Ofrenda se mantuvo sin grandes cambios, pero las Cortes de Cádiz propusieron su supresión. Sin embargo, la deriva conservadora del rey Fernando VII evitó que la medida se consumase.
En 1869, durante el gobierno revolucionario, se anuló la contribución económica, interpretándose en
Compostela como una supresión de facto. No obstante, los vaivenes políticos permitieron su continuidad, aunque con menor solemnidad.
Reyes y Delegados en la Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago
Aunque Felipe IV pensó en presentar él mismo la
Ofrenda, no fue hasta 1877 cuando un monarca, Alfonso XII, visitó
Santiago y realizó esta ceremonia.
Alfonso XIII continuó esta tradición en 1909, en un
Año Santo. Desde 1976, el rey Juan Carlos designó a los delegados regios, frecuentemente las principales autoridades de Galicia o el alcalde compostelano.
La ceremonia de Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago
La
ceremonia de la Ofrenda consiste en la entrada solemne en la
Catedral de Santiago del delegado designado o del propio rey y la simbólica presentación de la
Ofrenda durante la misa.
El oferente realiza una invocación al
Apóstol, a la que responde el
arzobispo compostelano.
Este acto simboliza la devoción y el respeto de la monarquía y el Estado hacia el
Apóstol Santiago, reforzando los lazos históricos y espirituales entre la nación y su patrón.
Qué sucede si el Rey no puede asistir a la Ofrenda al Apóstol
Cuando el rey de España no puede asistir personalmente a la
Ofrenda, designa a un
delegado regio para realizar la ceremonia en su nombre. Esta práctica ha sido común a lo largo de la historia, especialmente durante los períodos de inestabilidad política o cuando las obligaciones del monarca le impiden asistir.
Los delegados regios suelen ser figuras destacadas de la política y la sociedad gallega, como el
presidente de la Xunta de Galicia, el
alcalde de Santiago de Compostela o el
presidente del Parlamento gallego. Esta designación asegura la continuidad de la tradición y la representación del Estado en este acto solemne.
Aunque este año 2024 Felipe VI no asistirá a
Santiago para realizar la
Ofrenda el 25 de julio sí que lo ha hecho durante tres años consecutivos: 2020, 2021 y 2022, acompañado por la reina Letizia y por sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Ya en 2023 el rey delegó en el
presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y este año 2024 lo hará en el
presidente del Parlamento gallego, Miguel Ángel Santalices, que ejercerá, por encargo del rey, como
delegado regio en la Ofrenda.
La misa solemne estará presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Don Francisco José Prieto Fernández,
Arzobispo de Santiago de Compostela.
La relevancia de la Ofrenda en el Camino de Santiago
La
Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago tiene un significado especial para los peregrinos que recorren el
Camino de Santiago, ya que refuerza la importancia del Apóstol Santiago como protector y guía de los peregrinos.
El acto de la
Ofrenda, celebrado en la
Catedral de Santiago de Compostela, es un recordatorio del papel crucial que el
Apóstol Santiago ha desempeñado en la historia y la espiritualidad de España.
Aunque las circunstancias históricas han llevado a variaciones en su celebración, la Ofrenda ha perdurado como un acto de fe y gratitud, reflejando la importancia continua del
Apóstol Santiago en la vida de España y en el
Camino de Santiago.